Los vehículos comerciales ligeros (LCV) siguen siendo esenciales para las flotas corporativas en las Américas, y en 2026 su comportamiento de depreciación se ha convertido en un factor clave para gestionar el costo total de propiedad. En Estados Unidos, el mercado está dominado por camionetas y furgonetas de tamaño completo como Ford Transit, Ram ProMaster, Chevrolet Express, Ford F‑150 y Chevrolet Silverado, que mantienen un alto valor de reventa gracias a la fuerte demanda en construcción, entregas de última milla y servicios. En contraste, las furgonetas compactas y medianas muestran una depreciación más acelerada, mientras que las furgonetas eléctricas presentan gran volatilidad debido a incentivos, rápidas actualizaciones tecnológicas y dudas sobre la durabilidad de las baterías.
En América Latina, el panorama es distinto: las camionetas medianas como Toyota Hilux, Ford Ranger, Mitsubishi L200 y Chevrolet S10 lideran las flotas corporativas y retienen valor por su durabilidad y alta demanda en sectores exigentes como minería, agricultura y energía. La Mercedes‑Benz Sprinter también destaca. Por otro lado, las camionetas pequeñas y furgonetas compactas se deprecian más rápido por mercados saturados y percepciones de menor durabilidad.
En ambas regiones, comprender estas dinámicas es crucial para optimizar adquisiciones, remarketing y TCO.